Observatorio Español del Seguro de Alquiler

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El 34 % de los contratos de alquiler firmados en 2021 han incorporado seguro de impago

El Observatorio Español del Seguro del Alquiler (OESA) alerta de que ómicron sigue retrasando los desahucios.

OESA aconseja a propietarios y tenedores elegir la cobertura de 18 meses y renovar sus pólizas anualmente

La siniestralidad del alquiler asegurado baja al 5 por ciento, alejándose del arrendamiento sin seguro o con falsas pólizas que casi triplican la siniestralidad con un 14 por ciento por la falta de previsión y análisis previo del inquilino 

La generalización del Seguro de Impago en los contratos de alquiler se ha mantenido durante 2021, según los resultados anuales de OESA. La incorporación de estas pólizas ha aumentado 4 puntos, hasta alcanzar el 34 por ciento de los nuevos contratos. Una tendencia que continuará en 2022, según OESA, especialmente durante los primeros meses por el temor del aumento de siniestralidad por efecto de la nueva variante ómicron y posible finalización de los ERTE y ayudas a autónomos a finales de febrero.

Respecto al precio del Seguro de Impago en 2021 ha sido de 20 euros para una renta media de alquiler de 700 euros, es decir entorno al 2,85 por ciento de la mensualidad, según el análisis de OESA, que inciden en la mejora que se está produciendo de las coberturas de las pólizas. El Observatorio Español del Seguro de Alquiler (OESA) es el principal foro de análisis y debate del sector y uno de los más reputados del arrendamiento en nuestro país.

El efecto «salvavidas»

El “efecto salvavidas” de los Seguros de Impago de Alquiler que arrancó con la pandemia se ha mantenido en 2021, con un incremento de la contratación del 4 por ciento con respeto a 2020, según los resultados anuales de OESA. La necesidad asumida de los propietarios de proteger sus rentas de alquiler, la incertidumbre por la lentitud de la recuperación económica tras la pandemia y la llegada de ómicron siguen impulsando la incorporación de estos seguros en los contratos de arrendamiento, tanto nuevos, como en las renovaciones.

La baja siniestralidad del alquiler asegurado con respecto al que no incluye póliza es otra de las razones que ha impulsado el mercado en 2021, según el análisis de OESA. En este sentido la siniestralidad del alquiler con Seguro de Impago ha sido del 5 por ciento, que representa una importante bajada con respecto al 7,2 por ciento del año pasado. El descenso constante se debe al esfuerzo que realizan las aseguradoras por mejorar sus scoring o filtros de idoneidad del perfil del posible inquilino.

La siniestralidad del alquiler sin seguro se ha mantenido en el 14 por ciento en 2020. Un alto porcentaje que incluye también a los denominados “falsos seguros” o productos que “vendiéndose” como pólizas de impago garantizan el cobro de la renta pero no están sujetas a las exigencias de la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones. Es una enorme distancia entre siniestralidad del alquiler asegurado y sin seguro o con los denominados “falsos seguros” que se ha mantenido durante toda la pandemia y continuará en 2022, según la previsión de OESA.

Ómicron sigue retrasando los desahucios

En lo referido a la duración de la cobertura de los seguros, desde OESA se ha observado un aumento de la demanda de la más larga de 18 meses, especialmente en el último trimestre de 2021. La razón es que los plazos para los desahucios están comenzando a aumentar. De hecho, los desahucios que tardan en realizarse más de 12 meses ya superan el 20 por ciento del total, según adelanta OESA. La razón está en al retraso judicial provocado por la pandemia que está dejando sin personal los juzgados y las oficinas de apoyo y que sigue incrementándose con la persistencia de ómicron. En esta situación, OESA recuerda que la única forma de contar con protección total y evitar que queden meses sin cubrirse es optar por la cobertura de 18 meses.

OESA también insiste en su análisis anual que es necesario mantener la tensión en cuanto a la renovación anual de las pólizas. Una tendencia que se disparó con el arranque de la pandemia pero comenzó a suavizarse durante el pasado verano por mayor confianza de propietarios y tenedores. Desde OESA se insiste en que la siniestralidad en los alquileres de larga duración, de dos o tres años, ha seguido alta en 2021. El Observatorio lanza un mensaje al sector para que las tasas de renovación se mantengan en niveles altos para lograr la protección total.

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